jueves, 14 de mayo de 2009

El Barcelona campeón de la Copa del rey


El Fútbol Club Barcelona se coronó en Valencia como campeón de Copa, rey de copas de la competición. El Athletic, que volvió a una final de Copa 25 años después, tuvo la mala suerte de cruzarse en el camino con el peor de los enemigos.
Carles Puyol alzó al cielo valenciano una Copa que se llevó el Barcelona por aplastamiento. Le costó adaptarse a la situación, propiciada por las garras hambrientas del Athletic, que pensó en el sueño hasta que el Barça
recolocó el guión. Los de azulgrana comenzaron perdiendo,respondieron con el empate y pisotearon la final tras el paso por vestuarios. El Barça agarró la Copa en tres minutos y acabó en el bolsillo de sus conquistas.
El Barcelona correspondió a la realidad y superó a un Athletic que tiene todo el mérito de su mundo. Con su filosofía legendaria, los de Caparrós combatieron contra el Barça 45 minutos. Con los dientes afilados y un estilo distante al de su rival, el Athletic se adelantó en el marcador culminando un inicio de partido que llevan esperando una eternidad en Bilbao. Yeste sacó un córner al segundo palo, por donde se manifestó Toquero, un albañil del fútbol. El '2', incansable, le ganó la partida a Keita y Xavi para cabecear y abrir el marcador.
El inicio incansable de partido, prop
uesto por el Athletic, incomodó a un Barcelona que sufrió hasta que encontró su lugar. Fue Touré, central al rescate del equipo. El africano salió de la cueva y apareció por sorpresa en la frontal. Un latigazo procedente de Costa de Marfil, fulminante, acabó en las redes del Athletic. Su demostración de potencia con control se empañó al celebrar el 1-1. Sin sentido, Touré perdió la cabeza y se marcó un par de cortes de manga dedicados a la afición rival.
El empate en el marcador favoreció el crecimiento del Barcelona en el partido. El duelo de alta tensión tuvo electricidad por todos los rincones. Ya en la segunda mitad, el Barcelona controló la tensión y soltó una descarga que fue insoportable para el Athletic. El Barça no soltó su mejor arma, el cuero, y cimentó la victoria final. En tres minutos, se cargó la final.
Iraizoz despejó como pudo un trallazo de Etoo, que se dirigió al corazón del área. Allí, Messi fusiló el sueño rojiblanco. Unos suspiros después, Bojan hizo el 1-3. El de Linyola recibió un pase entre líneas de Leo y recuperó la sangre fría que no había tenido antes. Su derechazo se coló con frialdad después de pegar en el palo. La Copa lanzó al suelo los colores rojiblancos de una de sus asas. Sólo quedaron los azulgranas.
Xavi, arquitecto, hizo el cuarto de falta directa. Su disparo, delicioso, tocó en la madera y entró por la escuadra. El Athletic ya est
aba conmocionado. El Barça había ganado una Copa que no merecía la lamentable actuación de parte de Mestalla silbando el himno español. El respeto se lo dejaron en sus respectivas comunidades autónomas. El fútbol del Barça es el que se impuso al juego del Athletic.

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